La hermenéutica de Pareyson comparada con la de Gadamer

Verdad y Método de Gadamer es de 1960. Verdad e interpretación de Pareyson, de 1971. Tanto Gadamer como Pareyson llegan a la hermenéutica desde la estética. El primero dedica la primera parte de Verdad y método a dilucidar la experiencia estética. El segundo, profesor de Estética en la Universidad de Turín, publica en 1954 Estetica. Teoria della formativita. Tanto Gadamer como Pareyson se confiesan discípulos de Heidegger, pero discípulos independientes y disidentes, como se verá. Finalmente, y es lo más importante, tanto la hermenéutica de Gadamer como la de Pareyson son hermenéuticas de la verdad. Para ambos, la historicidad de la verdad no es la negación de la verdad.

La realización de la idea (Pareyson) y el desarrollo de la idea (Newman). A partir de Gadamer

He mostrado, en trabajos anteriores, que la hermenéutica de Gadamer tiene su centro en un nuevo concepto de representación (que llamo representación B). Una representación que no representa (no es copia de un modelo), sino que hace presente (como la representación teatral de Hamlet).
Intentaré mostrar en estas notas que la estética de Pareyson parte de este mismo nuevo concepto de representación (independientemente de Gadamer). Y que por tanto la representación B explica tanto el conocimiento como la realización de la obra.

Platón reinterpretado: la nueva representación (El último capítulo de «verdad y método»)

“El lenguaje tiene estructura especulativa”. El lenguaje no es un instrumento para expresar el ser, sino un espejo (speculum, especulativo) en el que se refleja el ser. El lenguaje es imagen (Bild) especulativa del ser. “El ser es lenguaje, es decir, representación”. Sólo comprendemos el ser en su imagen, en su representación en el lenguaje. “El ser que puede ser comprendido es lenguaje” (Sein, das verstanden werden kann, ist Sprache).

El concepto de verdad en Postscriptum de Kierkegaard

El título completo de la obra es: Postcriptum final no científico a los Fragmentos de filosofía. “Final”, porque Kierkegaard pensaba que era su última obra y que iba a morir pronto. “No científico”, porque, aunque toca temas profundos, no quiere ser científico ni especulativo como Hegel, sino sencillo y llano en la exposición.

Díptico sobre la felicidad

El hombre está internamente dividido entre el deseo y el deber. Por un lado, desea ser feliz; por otro, debe ser bueno. Buscar la felicidad y cumplir el deber, dos tareas divergentes impuestas al hombre. ¿Cómo superar, cómo unificar este dualismo?

Biografía filosófica

Mis primeros veinte años de docencia de la Historia de la Filosofìa (iniciada en 1961) los pasé acompañado por san Agustín, que es como decir acompañado por Platón. La participación en el Ser, en la Verdad y en el Bien, por parte del hombre, fue mi primer descubrimiento filosófico, mi primera verdad personal. Que Dios entra, como dice Scheler, en la definición del hombre.

El hombre del subsuelo contra el Inquisidor. La defensa de la libertad en Dostoyezsky

Dostoyevsky tiene conciencia de haber logrado en la Leyenda la máxima expresión del ateismo moderno. En unas páglnas de su agenda escribe:
“Les salauds se moquaient de ma foi en Dieu, primaire et rétrograde. Ces crétins n’ont même pas pu rêver d’une négation de Dieu aussi puissante que celle que l’on trouve dans l’Inquisiteur et dans le chapitre précédent, et à laquelle tout le roman sert de réponse… Il n’y a pas eu, en Europe, des arguments athées d’une telle force”.

El instante y el tiempo, el instante y la repetición en el pensamiento de Kierkegaard

Dos textos de J. Colette, en su magnífico estudio sobre Kierkegaard, His – toire et absolu, nos servirán de introducción al doble tema de este trabajo. La primera: “L’instant est la catégorie la plus précieuse lorsqu’il s’agit d’affirmer l’originalitè du christianisme”. Y la segunda: “Selon Kierkegaard, c’est seulement dans le christianisme que la catégorie de l’esprit permet de reconnaître la signification vraie du temps et de l’éternité”.

La verdad del sujeto de la existencia en el postcriptum de Kierkegaard

El Postscriptum se divide en dos partes de extensión muy desigual. La primera trata de Le problème objectif (unas 40 páginas). La segunda, de Le problème subjectif (más de 300). Esta, a su vez, se divide se divide en dos secciones. La primera, sobre Lessing, es breve (60 páginas) y preparatoria. Sólo en la segunda sección, Le problème subjectif, entramos en el tema propio de la obra.

Dos notas sobre la libertad agustiniana

San Agustín a veces distingue dos grados de libertad, que llama, de menor a mayor, liberum arbitrium y libertas. Otras veces, en cambio, distingue tres grados de libertad: liberum arbitrium, libertas minor y libertas maior. En el primer caso, liberum arbitrium es la posibilidad del bien y libertas es la necesidad del bien. En el segundo caso, liberum arbitrium es lo mismo que voluntario, libertas minor es la posibilidad del bien y libertas maior es la necesidad del bien.

Dios y el hombre, en San Agustín

En el pensamiento de san Agustín, Dios es para el hombre, no sólo principio de ser, sino también principio de conocimiento y de amor. Lo cual significa que si, por imposible, Dios no existiera y el hombre sí, el hombre no podría pensar ni amar nada.

El texto y su glosa. Kierkegaard. Ejercitación del cristianismo

En el Evangelio, Jesucristo da como señal de que El es el Salvador, que “los pobres son evangelizados”. Pero añade: “feliz aquel que no se escandaliza de mi” (Mt 11 5-6). Kierkegaard comenta: Jesucristo trae la salvación a los pobres. ¿De qué? ¿De la pobreza? No. Del pecado. De ahí la posibilidad del escándalo. Los pobres esperaban otra salvación. Pero, para Cristo, el gran mal es el pecado, “el pecado es la perdición del hombre”.

La insoportable grandeza del hombre en el cristianismo, según Kierkegaard. Algunos textos del diario

Estas páginas de Kierkegaard recuerdan inevitablemente otras semejantes de Dosto-yevsky, La leyenda del Inquisidor. En ambas resuena la misma acusación contra el cristianismo: es demasiado grande para el hombre. En palabras de un gran teólogo: «Es el único argumento u objeción de peso contra el cristianismo». Cristo se ha equivocado , ha juzgado mal al hombre. El hombre literalmente no puede con el cristianismo, con sus cimas y sus abismos, no puede con su grandeza.