La filosofía aristotélica y la «sacra doctrina» según Santo Tomás

La lucha contra los destructores de la metafísica asume, en Aristóteles, la forma de una defensa de los primeros principios. Estos son principios evidentes que nadie puede negar sin negarse a sí mismo, también principios lógicos que estarán en la base de todo conocimiento.
Se trata de las primeras verdades o primeros juicios del entendimiento, no innatos como pensaba Platón, sino deducidos de la experiencia mediante la inducción Ellos son de tal manera seguros que constituyen la base de toda certeza, por otra parte son universales en cuanto son principios del ente, no de una forma particular de ser (lo que es no puede no ser)”.

«Cooperadores de la verdad». La misión de la Universidad

Santo Tomás amó de manera desinteresada la verdad, la buscó allí donde pudiera manifestarse poniendo de relieve al máximo su universalidad, por eso ha sido denominado “apóstol de la verdad”. También es considerado el “teólogo del amor”, el amor constituye el hilo conductor del su obra cumbre, la Suma de Teología.

La teología en el siglo XXI

La pregunta por la función y la situación de la teología en un determinado momento de la historia no siempre ha tenido el mismo sentido. Si hubiera sido formulada en la edad antigua y concretamente en Grecia, su significado todavía dependería del periodo en que se hiciera. En la primera época de la cultura griega, como indicó Heidegger (1889-1976), el término teología significaba el decir mítico-poético sobre los dioses de los poetas. No tenía, una relación directa con una religión, ni con ninguna doctrina o culto. Todavía en tiempos de Aristóteles (384-322 a. C.) se mantenía este significado. El filósofo griego, utiliza la expresión «teología», al principio de su Metafísica para significar las creaciones míticas de los «poetas filósofos».

Anselmo y Ockham: Una fe para distintas lógicas-semióticas

La filosofía medieval de los pensadores cristianos se caracteriza por la cohesión entre razón y fe. Esta última no representaba un obstáculo a la búsqueda de la verdad por la razón, sino que, por el contrario, dotaba de un espíritu estimulante a la tarea racional. Fuera del cristianismo resulta excepcional el caso del musulmán Averroes, quien postuló la «teoría de la doble verdad»: una verdad se obtiene en y por la razón, y otra en la fe; cuando se oponen, resultan irreconciliables.

La naturaleza según Nicolás de Cusa (1401-1464)

Me propongo hablarles aquí de la visión de la naturaleza que tenía y nos legó el cardenal Nicolás de Cusa, para finalmente presentarles alguna objeción a ella; porque, aunque la considero muy asequible e interesante, me parece insuficiente. Pero, antes de llegar a ello, vamos a exponer su pensamiento sobre la naturaleza; y para hacerlo, comenzaremos dando un rodeo, y empezaremos hablando de Dios, que es el tema central de la filosofía cusana.

El problema de la violencia y su solución a la luz de la filosofía de la eficacia

La Filosofía de la eficacia no es aplicable sino a los asuntos de cierta envergadura social.
Las ciencias particulares y las causas inmediatas de la violencia
El azote de la violencia y el de la inseguridad, –que es su consecuencia propia– se presenta como un macroproblema social. Como tal, ha sido abordada desde algunas disciplinas particulares, como la Sociología, la Psicología y la Psiquiatría. La sociología aborda el asunto desde dos visiones opuestas generadas por la visión utópico-optimista propia de Rousseau y la pesimista característica de Hobbes. No obstante, estas visiones opuestas coinciden en diagnósticos y propuestas de solución más o menos similares.

Amor y pedagogía: Un ejemplo de dialéctica entre Ciencia y Vida en Unamuno

Uno de los temas más importantes y desarrollados en el pensamiento de Miguel de Unamuno es el de la dialéctica entre la ciencia y la vida, es decir, que la filosofía, y las demás ciencias, pueden matar a la vida, ya que la arrogancia de querer imponer al mundo las construcciones de la propia razón provoca sólo fracasos y desesperación. Pero este tema se desarrolla sólo desde el final del siglo XIX, después de la famosa crisis existencial del 1897. El joven Unamuno tenía otra opinión sobre los asuntos de la ciencia, tanto que en la primera fase de su pensamiento, la que se coloca entre el doctorado (1884) y la victoria en la oposición para la cátedra de Lengua Griega a Salamanca (1891), es exactamente la catalogación del universo el objetivo de sus reflexiones.

Diálogo y libertad religiosa en Menéndez y Pelayo

En nuestro mundo postmoderno, que anuncia y vive en la muerte de todos los llamados, por la metafísica, conceptos trascendentales –la entidad, la unidad, la verdad, y la bondad–, parece que se haya llegado al relativismo más extremo, y con él al nihilismo. Sin embargo, todavía se admiten algunos valores absolutos. Parece que la triada tolerancia, diálogo y libertad, es admitida como indiscutible.
La tolerancia, en el sentido de estima y respeto a la libertad personal, es la que permite el diálogo. La tolerancia y el diálogo se fundamentan, por tanto, en la consideración de la libertad humana y especialmente en la libertad de pensamiento y en la libertad de conciencia.

Anselmo y Ockham: una fe para distintas lógicas-semióticas

La filosofía medieval de los pensadores cristianos se caracteriza por la cohesión entre razón y fe. Esta última no representaba un obstáculo a la búsqueda de la verdad por la razón, sino que, por el contrario, dotaba de un espíritu estimulante a la tarea racional. Fuera del cristianismo resulta excepcional el caso del musulmán Averroes, quien postuló la «teoría de la doble verdad»: una verdad se obtiene en y por la razón, y otra en la fe; cuando se oponen, resultan irreconciliables.

Algunas notas sobre las nociones de daiva y daimon

“…Tu demonio, es decir, el espíritu que te protege, es noble y valiente…”
El poeta prosigue su disertación explicando que, aunque noble, el demonio de Antonio es sensible y huidizo ante los influjos cuestionables del joven Octavio, listo para convertirse en Augusto. ¿Quién es este demonio noble, valiente y a la vez, tímido? Esta época turbulenta y sombría que nos toca vivir tiene la pretensión de tener respuestas, incluso científicas, para todos los misterios. Como sabemos, la misma idea de misterio instala en el silencio. El silencio permite la comprensión, no la explicación. Las siguientes reflexiones quisieran indagar en una de las grietas del alma que los antiguos llamaron daiva y daimon.

Amos virtuales, esclavos reales. El hombre SS, una raza de amos-esclavos

Iniciaremos este artículo con dos afirmaciones generales que iremos desgranando a lo largo de nuestra exposición. Todo lo que sucedió en Auschwitz se halló conforme: 1) a reglas que favorecían y apoyaban las condiciones del entorno y 2) al ser humano entendido como objeto de experimentación. Indudablemente una sociedad se rige por reglas que conllevan un orden y hacen posible una convivencia entre los habitantes que la componen. Auschwitz aplica esta lógica, pero adaptada a sus intereses. Auschwitz se rige por unas reglas que, en efecto, comportan un orden. Sin embargo, el fin de dichas reglas no fue nunca la convivencia, sino el dominio de la población concentracionaria.

La identidad del «yo» como descubrimiento por el otro (M. Buber) y como cuidado de sí mismo (M. Foucault)

Sin la conciencia de sí mismo (de la propia identidad) no habría responsabilidad moral posible, pues no habría conciencia del sujeto permanente. Por ello no esde extrañar que el tema de la toma de conciencia de sí sea tan antiguo como la cultura griega, la cual recomendaba el conócete a ti mismo como una tarea moral de capital importancia. Por otra parte, ¿quién no recordará que la preocupación por el conocimiento de sí y de Dios fueron las dos grandes preocupaciones de Agustín de Hipona.

Sobre la disparidad de antropologías

La antropología, iniciada como rama independiente de las demás disciplinas filosóficas a principios del s. XX, ha estado de moda sobre todo a fines de ese siglo, y lo sigue estando a inicios del s. XXI, hasta el punto de que ha pasado a ser la disciplina más trabajada de la filosofía. Y eso es muy pertinente, porque en verdad ocupa una posición muy relevante.

Lectura crítica del libro de Giovanni RealePor una nueva interpretación de Platón. Acerca de la Escuela de Tubinga

El profesor Giovanni Reale, catedrático de Historia de la Filosofía Antigua en la Universidad Católica del Sagrado Corazón de Milán y fundador del Centro de Investigación de Metafísica de la misma Universidad, dando lugar a la llamada escuela de Milán, lleva más de 40 años contribuyendo de manera fundamental a la difusión y al estudio del pensamiento de la Grecia clásica.

La unidad de cuerpo y alma en la antropología tomista

Paradójicamente, luego de tantos siglos de cristianismo a cuya luz se ha forjado nuestra civilización occidental, el desconocimiento o la tergiversación de ciertas cuestiones fundamentales de la teología y la filosofía cristianas resultan asombrosos. Uno de los aspectos acerca del cual gran parte del pensamiento contemporáneo padece de notorias falencias concierne a la concepción antropológica cristiana. En efecto, resulta muy difundida la convicción de que uno de sus temas fundamentales reside en la cuestión del alma humana y su inmortalidad acorde con la creencia en su destino eterno.

Mínima kierkegaardiana

Este año se cumplen 150 años de la muerte de Kierkegaard (1855). Como recuerdo y acción de gracias al cristiano, al pensador y al escritor a quien tanto debo, he juntado un ramillete de textos suyos “para el recogimiento y la edificación”.

El relativismo

La tendencia actual más importante, en el sentido de su difusión en los medios de comunicación y en su destacada repercusión en la vida ordinaria y cotidiana, es lo que podría llamarse filosofía del relativismo. Su éxito actual puede explicarse en gran parte por el declive del marxismo, que tuvo gran auge el siglo pasado.

La tolerancia en santo Tomás de Aquino

Basilio de Cesarea cuenta de un campesino sencillo y sin letras pero de una fe inquebrantable llamado Barlaam –nacido al igual que el propio doctor griego en Cesarea de Capadocia– quien se hizo célebre porque en la persecución romana contra las cristianos decretada por el emperador Diocleciano en 303, después de haberle hecho pasar los guardias por la cárcel, el escarnio, los azotes y el potro sin una sola queja, fue llevado a rastras ante una estatua de Júpiter para obligarle a que hiciera un sacrificio al “padre de los dioses”. Ante la negativa del procesado, los guardias extendieron a viva fuerza su brazo para que la mano estuviese justamente encima de las llamas y le pusieron incienso en la palma, de modo que si Barlaam hacia el menor movimiento, el incienso caería sobre las brasas, como si ofreciese un sacrificio, lo que significaría su liberación. Y aunque tal movimiento instintivo de la mano ante el fuego no hubiese sido considerado un acto de idolatría, Barlaam mantuvo firme su mano, con lo que la llama del fuego fue subiendo al tiempo que consumió su mano y así se quemó el incienso, pero el corazón del hombre siguió impertérrito. Al final el fuego quemó por completo a Barlaam. San Basilio compuso un poema a la mano de Barlaam y a su victoria sobre el fuego.

Mínima Newmaniana

En un artículo de 1841, “Milman’s view of Christianity”, Newman reseña largamente la obra de H. H. Milman, History of Christianity (1840). Unas páginas de esta reseña las cita el mismo Newman en 1878, en la segunda edición de su obra, El desarrollo de la doctrina cristiana. Son las páginas que aquí reproducimos.