Moral y derecho

El pensamiento escolástico siempre ha defendido y defiende que el derecho está incluido en la moral.
Sírvanos de paradigma la tesis que formula Viktor Cathrein en su manual de Filosofía Moral, cuyas ediciones van de finales del pasado siglo hasta el primer tercio del presente: «Ordo iuridicus est pars universi ordinis moralis»: «El orden jurídico es parte del universal orden moral», reza su tesis 42.

Hacia una filosofía integral del hombre

La Filosofía, al fin cosa humana, está, en última instancia, como todo lo que es humano, al servicio de la vida, a disposición del hombre. Si suprimimos el carácter de síntesis superior y vital de los conocimientos del hombre, nuestra disciplina pierde todo su valor íntimo y existencial. Una filosofía que no esté al servicio del existir -dicho sea con absoluta sinceridad- no nos interesa.

Reid, Priestley i Hamilton, tipus, antitipus i síntesi de la filosofia escocesa del sentit comú (I)

És sabut i sembla demostrat abastament que la Filosofía del sentit comú deis segles XVIII i XIX té dos orígens diferents i inicialment independente, l’un, el corrent eclectic frances provinent de Claude Buffier (1631-1737), que va arribar a la Universitat de Cervera per Ramon Martí d’Eixala (1807-1857), i l’altre, la filosofia escocesa del sentit comú provinent de Thomas Reid (1710-1796), qui és indubtablement el primer en la formació d’aquest corrent i que, a través de William Hamilton (1788-1856), va arribar a la Universitat de Barcelona per Francesc Xavier Llorens i Barba (1820-1872).

(Bio) ética cristiana y (Bio) ética laica

Que en el debate bioético contemporáneo se hace cada vez más patente la contraposición entre bioética laica y bioética cristiana (y en particular la orientación católica) es imposible negarlo. Que tal contraposición sea inoportuna y dañina -en especial si se refiere a cuál puede ser la frontera de la problemática bioética y hasta dónde a priori se puede negar para no perjudicar indebidamente- creo que es igualmente evidente. Mas, del mismo modo que es evidente que tal contraposición no es casual, implica sin embargo razones profundas que es oportuno que sean traídas a la luz.

La filosofía de la libertad en Carlos Cardona

Uno de los puntos de coincidencia de las actuales corrientes postmodernas es la proclamación del fin de la libertad. Todas ellas parecen apoyarse en especulaciones teóricas explícitamente negadoras de la libertad personal. No obstante, en el mundo contemporáneo, son continuas, en mayor medida que en la modernidad, las valoraciones y reprensiones morales. La ordenación ética es reclamada cada vez más en todos los órdenes de la vida humana, culturales, científicos, artísticos, políticos y económicos; y paradójicamente, desde el pensamiento actual, no puede darse razón satisfactoria de la libertad y responsabilidad del ser humano. En esta extraña y sorprendente situación, denominada por el profesor Canals Vidal de «fariseísmo laico», ha llegado a tomarse como progreso científico toda explicación determinista de los actos humanos por factores culturales, sociales, económicos, psicológicos o genéticos.

Voluntad humana y libertad en Leibniz

Abordo en este trabajo una provincia del leibnizianismo que ha sido poco estudiada. Me refiero a la teoría de la voluntad. Sin duda, este defecto tiene cierto fundamento en el propio Leibniz, porque nuestro filósofo no dedicó al tema de la voluntad ningún trabajo monográfico, y porque acentuó más bien el concepto de libertad y absorbió en el tratamiento de ésta el de la voluntad, pues en algunos lugares de sus escritos declaró que tratar de la libertad incluye y equivale a tratar de la voluntad: «Inquirir si en nuestra voluntad hay libertad equivale a inquirir si en nuestra voluntad hay voluntad. Libre y voluntario significan lo mismo».

Libre albedrío, libertad y necesidad en la filosofía cristiana

La idea de libertad es tan antigua como el pensamiento cristiano mismo. Este término, como otros términos filosóficos, adquirieron pronto un lugar propio en el pensamiento cristiano. Dios crea al hombre con la capacidad de preescribirse sus propias leyes. La libertad pertenece al hombre por el hecho de ser razonable, y se expresa por la posibilidad que tiene de elegir. Dios deja al hombre libre al elegir su propio destino final de felicidad o miseria eternas. Basten dos ejemplos de pensadores cristianos en los que vemos cómo los términos libertad, razón y capacidad de elegir van unidos.

La verdad hermenéutica, en Gadamer

La fenomenología nos enseña a suprimir la oposición-separación de sujeto y objeto y a poner en su lugar una correlación de conciencia y mundo. La conciencia sólo es conciencia, si es conciencia de mundo y el mundo sólo es mundo, si se da a una conciencia.

Principios fundamentales de la tarea docente según Santo Tomás

La cuestión 11 de las cuestiones disputadas De veri.tate, se conoce con el nombre de De Magistro porque en dicha cuestión, a lo largo de sus cuatro artículos trata el tema de la enseñanza o, más precisamente, del enseñante, planteándose respectivamente estas cuatro preguntas: 1) si el hombre puede enseñar -o sólo Dios. 2) si alguien puede ser maestro de sí mismo 3) si un hombre puede ser enseñado por un ángel y 4) si enseñar es acto de la vida activa o contemplativa. A lo largo de los cuatro artículos se desarrolla la doctrina acerca de lo que constituye la docencia, entendida como transmisión de la ciencia, lo cual afecta tanto al que enseña como al que aprende, así como a la transmisión misma de lo enseñado.

El lenguaje de la hermenéutica, en Gadamer

Cuando hace unos pocos años J. Grondin le preguntó a Gadamer en qué consistía exactamente la universalidad de la hermenéutica, recibió esta inesperada respuesta: «En el verbum interius». Y prosiguió: «La universalidad se funda en el lenguaje interior, es decir, en el hecho de que no podemos decirlo todo. El hombre no puede expresar todo lo que hay en su espíritu (el lagos endiathetos). Esto viene de San Agustín, en De Trinitate. Esta experiencia es universal: el actus signatus no recubre nunca el actus exercitus».

Claves de lectura de la Carta a las familias del Santo Padre Juan Pablo II

No trato de hacer una exposición de la doctrina contenida en la Carta a las familias, que el Sto. Padre ha enviado con ocasión del año de la familia. Mi objetivo es más modesto. Quisiera ofreceros una ayuda para vuestra lectura y reflexión personal; es decir, quisiera presentaros algunas claves de lectura, dejando después para cada uno de vosotros la vivencia de la experiencia de una profunda meditación sobre los contenidos de la carta.
Sin embargo, debemos de iniciar con una reflexión, digamos más bien negativa. Me explico. Hoy en día existen muchos prejuicios sobre el amor conyugal, sobre el matrimonio, sobre la libertad. Estos prejuicios están actualmente tan difundidos en nuestra cultura occidental, que penetran en nuestro espíritu sin que nos demos cuenta. Sin embargo, tienen una consecuencia desastrosa: nos impiden comprender profundamente la reflexión del Sto. Padre. Ciertamente no puedo hablar de todos estos prejuicios. Me limitaré, por tanto, a los más importantes, a los más dañinos.

Ser hombre significa ser con los demás

Es patente que el hombre es un ser social, y, por ello, desea y debe vivir en sociedad. Santo Tomás incluso afirma que forma parte de la misma sociedad. De manera que: «Cualquier persona singular se compara a toda comunidad como la parte al todo». Sin embargo, el término «parte » no se refiere a algo substancial. La sociedad es un todo accidental, no una totalidad substancial. Cada hombre puede mantener, por tanto, su propia entidad substancial, su personalidad. Pertenece a la sociedad como una de sus partes, pero en sentido accidental, aunque necesariamente.

Francisco Suárez: Teólogo y Filósofo del humanismo renacentista. II Parte

Suárez fue un intelectual en el sentido más fuerte de la palabra: un hombre que se sintió responsable de todas las cosas -de todos los asuntos humanos-, y trató de responder a la totalidad de las cuestiones que afectan a la vida. El trabajo de la inteligencia se percibe, en ese caso, como una misión grave y universal: ordenada al servicio de todos los hombres, para ayudarles a conocer la verdad; de ello depende que la humanidad viva según la verdad, y sea feliz, o se abandone al error, y pierda la alegría y la paz.

Crítica a la noción de ser ideal en las Investigaciones Lógicas de Husserl

En el presente trabajo se trata de analizar las razones por las que Husserl en las Investigaciones Lógicas atribuye una carga ontológica a los objetos ideales. Para este fin, primero se realizará una breve exposición fenomenológica del objeto ideal, centrándome sobre todo en la primera Investigación; a continuación se expondrán los motivos que llevan a Husserl para atribuir un cierto ser a los objetos ideales, ciñéndome principalmente a la segunda Investigación; en tercer lugar, se mostrará una crítica a la concepción ontológica de los objetos ideales elaborada por Husserl, a partir de la Teoría del objetivo de Meinong; por último, expondré una teoría ontológica de lo ideal.

El problema de la Constitución Epistémica de la Antropología

Este artículo alienta un triple propósito: establecer la condición científica de ciertas disciplinas apodícticas referentes a las cosas humanas, someter a juicio la índole de eso que hoy se llama antropología y destacar un aspecto asaz controvertido de una de las acepciones más divulgadas del pensamiento de nuestros días en su exaltación de dicha antropología.

Reid, Priestley i Hamilton, tipus, antitipus i síntesi de la filosofia escocesa del sentit comú (II)

La crítica de Priestley es dirigeix principalment al concepte d’instint, que és d’on prové el sentit comú, segons Reíd. ~instint hauria substitui’t la ciencia per falta de coneixement o per ignorancia, cosa que no pot acceptar Priestley. Encara que Priestley ataqui també les teories empíriques de Hume, creu que se’l pot entendre millor i, fins i tot acceptar en part, des de posicions que no siguin, és clar, les del sentit comú.

Los últimos pensamientos del doctor Sanvicens

El día 7 de abril de este año moría el profesor Alejandro Sanvisens Marfull, catedrático y decano honorario de la facultad de Pedadogía de la Universidad de Barcelona. Durante estas semanas han ido apareciendo en la prensa artículos sobre su carácter y su obra. Yo quisiera comentar aquí únicamente las ideas que él trató conmigo durante los últimos meses de su vida.