El ser principal y Dios: Una observación a la teología de Maimónides

En la historia de la teología se han señalado como dos trayectorias en la tematización de Dios intrínsecamente diferentes: la concepción esencialista y la concepción existencialista de Dios. Según la primera «Dios ha sido advertido como el ente por excelencia y en su grado más alto»; para ella «Dios es siempre algo, por sublime que sea». Para la segunda, «sobrepasado el nivel óntico y alcanzado el plano existencial», la esencia de Dios es pura existencia y por ello «sabemos que Dios es, pero no lo que es, ni tiene nombre, puesto que solamente es».

Amor y comunicación

Todos los estudiosos de las ciencias humanas coinciden en registra que en nuestro tiempo la amistad ha perdido valor. Conserva aún un cierto prestigio, pero su práctica casi ha desaparecido por completo. Incluso el término «amigo» en la vida cotidiana parece no guardar relación con la amistad.

El deseo infinito

Los bienes finitos no le bastan al inquieto corazón humano. Sólo en el Bien infinito halla la paz. Sólo Dios basta. Entonces, en la posesión del Bien, ¿el deseo cesa? ¿Y es deseable la desaparición del deseo?

Nuestra voluntad es «de Dios»

Hemos desarrollado hasta aquí una verdadera Filosofía trascendental de la libertad. Volver a preguntar, ahora, cómo mueve Dios a la voluntad, sin caer en la reiteración, sólo puede tener un sentido, a saber: de qué modo se conecta la Filosofía trascendental de la voluntad con la Psicología del acto voluntario.

Verdad e inteligibilidad. Los rasgos invariantes de la doctrina platónica de las ideas

Hemos expuesto la teoría de las Ideas tal como aparece en el primer grupo de diálogos tempranos. Pasamos ahora a ocuparnos del segundo, con el propósito de seguir indagando la doctrina ideal platónica, prestando atención preferente a los progresos y avances de este segundo grupo de diálogos con respecto al anterior. Nos ocuparemos en esta ocasión del Crátilo, Menón y Banquete.

La doctrina del don de San Agustín de Hipona

No es mi intención hacer una exposicion exhaustiva en este artículo de toda la doctrina agustiniana sobre el don, puesto que en
su obra aparecen infinidad de sugerencias de gran interés sobre este punto que, por consiguiente, merecen ser estudiadas en una investigación más amplia. El propósito de estas líneas no es otro que apuntar brevemente la importancia que el don tiene en la obra de Agustín de Hipona desde una consideración metafísica, determinando en primer lugar la importancia del mismo y en segundo, sus peculiaridades, o, dicho de otro modo, su extensión e intención.

Sobre cuatro obras de Mauricio Beuchot

Cuatro libros que en su conjunto constituyen una valiosa contribución al estudio de importantes temas de lógica, metafísica y filosofía del lenguaje. Beuchot es un conocido investigador mexicano que, desde su posición aristotélico-tomista, trabaja con asiduidad en campos filosóficos como los mencionados en constante diálogo con la filosofía analítica contemporánea, siendo así su labor filosófica un exponente más de la profunda convergencia entre sendos estilos de filosofar: el escolástico y el analítico. Por su parte, Walter Redmond es un conocido historiador de la lógica, reputado entre los mejores -siendo también propiciador de fecundos diálogos filosóficos entre representantes de corrientes variadas.

Nuestra voluntad es «de Dios»

Los primeros principios -tanto especulativos como prácticosson la moción divina de las facultades espirituales, y son también
la más alta expresión o «imagen» de la participación del Ser divino en nosotros. Ellos actúan como el «corazón» del entendimiento y de la voluntad pero, a su vez, son actuados en nosotros, como el corazón es movido por el Cosmos. Son principios inmóviles de movimiento por medio de los cuales nos damos nuestro pensar y querer; pero llevan la justificación o fundamentación de nuestra naturaleza intelectual más allá y «fuera» de sí misma: hasta Dios.

El deseo y el amor, en San Agustín

La concepción agustiniana del amor descansa en tres presupuestos fundamentales: primero, Dios es el Bien supremo; segundo, el Bien supremo es el fin del hombre; tercero, definición del amor: nihil aliud est amare quam propter se ipsam rem aliquam appetere. Por otro lado, dos son las condiciones del amor verdadero: primera, por el lado del objeto, el amor es verdadero si está ordenado, es decir, si el hombre ama el Bien supremo que es su fin; segunda, por el lado del sujeto, el amor es verdadero si el hombre ama el Bien supremo como fin (propter se), no como medio (propter aliud). Si el amor cumple estas dos condiciones es amor rectus, es amor castus, es amor Dei. Si no las cumple es amor adulter, es amor sui.

Fermín de Urmeneta y la revista «Espíritu»

Con fecha de 25 de enero de 1952, el profesor de la Universidad de Barcelona, Fermín de Urmeneta Cervera, vocal de la Junta Directiva del «Instituto Filosófico de Balmesiana», fundado tres años antes por el P. Juan Roig Gironella, recibió una carta del «Ministerio de Información y Turismo», en la que se decía: «Vista la instancia de fecha de 31 de octubre de 1951, suscrita por Ud., por la que se solicita autorización para publicar una revista, esta Dirección General de Prensa ( … ) ha resuelto autorizar a D. FERMIN DE URMENETA Y CERVERA; la edición en Barcelona de la revista titulada «ESPIRITU, CONOCIMIENTO, ACTUALIDAD», de periodicidad trimestral, formato de 17 X 25 cms. 48 páginas y 1.500 ejemplares de tirada». Pudo así aparecer en aquel mismo trimestre el primer número de «Espíritu», bajo la dirección del Dr. Fermín de Urmeneta.

Alain Guy, Filósofo hispanista

Coincidiendo con el setenta aniversario del conocido filósofo hispanista francés Alain Guy, la revista Philosophie de la « Université de Toulouse-Le Mirail» le ha dedicado un número especial triple (números XII-XIII-XIV de 1986-87-88), que acaba de aparecer. Las «Mélanges offert a Alain Guy» se titulan «La pensée iberique dans son histoire et dans son actualité». Han colaborado unos cuarenta destacados investigadores; entre ellos: Jean-Marc Gabaude, Luis Jiménez Moreno, Antonio Heredia, Enrique Rivera de Ventosa y Juan Pegueroles.

Filosofía y cristianismo (En el centenario de Heidegger) (1)

La apremiante tarea evangelizadora que la Iglesia pide hoy a sus hijos fieles, la urgencia de recristianizar especialmente aquellos países que en otro tiempo fueron cuna del Cristianismo, nos impone hoy -igual que a los cristianos de los primeros siglos: desde la fe- una atenta reflexión sobre el fundamento humano y natural que la Revelación sobrenatural supone, solicita, sana, perfecciona y eleva. Se nos exige ahora perentoriamente la reconstrucción de los praeambula fidei, que la filosofía de la inmanencia ha destruido. Se trata, pues, de un acto radicalmente ético que, como tal, se pone en continuidad con lo que dio origen al quehacer filosófico, como amor a la sabiduría, que muy certeramente define Platón en su Eutidemo como «aquel saber que se busca en favor del hombre».

Tradición, Modernidad y Revolución

El destino de los filósofos y pensadores suele ser muy desigual. Mientras unos gozan de general reconocimiento y admiración duradera, otros brillan sólo fugazmente o permanecen olvidados durante siglos, sin que los investigadores o estudiosos dediquen sus energías a rescatarlos y a presentar sus doctrinas a los contemporáneos. En el dominio de la poesía existe un caso llamativo de abandono injustificado -el del gran lírico alemán Heinrich Reine-, cuya fama y renombre se extinguieron rápidamente tras su muerte, a pesar de que en vida del poeta sólo fueran superados por los de Goethe.

J.D. García Bacca frente a la filosofía Tomista

El profesor Carlos Beorlegui ha realizado un notable esfuerzo, el de reducir a un libro ordenado ( con orden cronológico y lógico)
la amplia obra de Juan David García Bacca. Beorlegui pretende rescatar del olvido a «uno de nuestros valores filosóficos más estimables y, sin embargo, insuficientemente conocido» (p. 20). Para explicar este «olvido», el autor acude al tópico de las «dos Españas» y al de la pobreza filosófica española. Tal recuperación sería necesaria por ser García Bacca el representante máximo de la «generación del exilio republicano de 1939».