La obra filosófica de Carlos Cardona

Hace aproximadamente un año, en la sede del Ilustre Colegio de Abogados de Barcelona, el Dr. Carlos Cardona, en una conferenda
dedicada a la exposición de la esencia y la finalidad de la filosofía, confesaba: «Cuando yo me disponía a comenzar los estudios universitarios mi buen padre me preguntó qué quería estudiar. Al responder categóricamente que filosofía, él me dijo -y tenía sus buenas y cariñosas razones para hacerlo-: pero, hijo mío, ¿y de qué vas a vivir?» Añadió que no recordaba cuál fue su respuesta, pero, continuó explicando: «Luego, bastantes años más tarde, evocando esta anécdota de mi vida, he pensado que, más importante que saber «de qué» va uno a vivir ( … ) importa mucho más saber «para qué» va uno a vivir. Y la filosofía, bien conducida, ayuda a esto último».

Superación Balmesiana de los Principios Gnoseológicos Cartesianos

Cuanto más se frecuenta la lectura de las obras de Balmes y a medida que se produndiza en las ideas cardinales de las mismas,
es muy probable que se vaya acrecentando en el lector el convencimiento de que el insigne filósofo catalán ha sabido asumir elementos fundamentales de la modernidad ,sin tener que renunciar, por ello, a principios básicos de su sólida formación escolástica. Es innegable que nuestro pensador constituye uno de los pilares fundamentales -casi se podría decir que la piedra angular- en el puente de enlace entre el pensamiento moderno y la filosofía de la Escuela, que, durante tanto tiempo, anduvieron a la greña o simplemente se ignoraban mutuamente.

Metafísica del amor conyugal

Las consideraciones que siguen pretenden mostrar cómo la profundización y el adecuado tratamiento de los principios metafísicos
fundamentales se revelan extraordinariamente fecundos a la hora de abordar y dar solución a los problemas más vitales que la existencia del hombre plantea. En concreto, intento manifestar que la correcta consideración de los rasgos peculiares del acto de
ser humano representa una vía privilegiada para definir, en sus fundamentos ontológicos, las notas que han de caracterizar el amor entre los esposos.

El principio metafísico fundamental y la estructura demostrativa de las cinco vías tomistas para probar la existencia de Dios

Las célebres cinco vías para demostrar la existencia de Dios que Tomás de Aquino ofrece en la cuestión 2, artículo 3, de la primera
parte de la Summa Theologiae constituyen la exposición más perfecta que poseemos de las pruebas cosmológicas de la existencia de Dios, es decir, de aquellos razonamientos que ensayan demostrar la verdad de la proposición «Dios existe» tomando como punto de partida ciertos rasgos de los seres del mundo. Esta exposición, en efecto, no sólo recoge y asume en breve fórmula el fruto del largo esfuerzo de muchos filósofos anteriores por demostrar la existencia de Dios, sino que también presenta ese secular trabajo de un modo un extremo riguroso, horro de errores y ambigüedades, y situado en el terreno propio de la Metafísica.

La civilización tecnológica como problema en Heidegger

Uno de los temas más actuales e importantes, que se tratan en la filosofía heideggeriana, es el de la civilización técnica contemporánea y el papel que desempeña en ella el pensamiento filosófico. A la problemática de la técnica, Heidegger dedicó el escrito Die Frage nach der Technik (La pregunta por la técnica), que reproduce su conferencia pronunciada en la «Escuela Superior Técnica» de Munich, el 18 de noviembre de 1953, y publicado en 1954, como primer ensayo de Vortrage und Aufsatze (Ensayos y Conferencias).

Filosofía y cristianismo (En el centenario de Heidegger) (2)

Después de afirmar el efecto encubridor de la tradición, de la transmisión histórica de la verdad, ya en Sein und Zeit, Heidegger
declara y aclara su propósito de acometer «la destrucción del contenido tradicional de la ontología antigua, llevada a cabo siguiendo el hilo conductor de la pregunta que interroga por el ser, en busca de las experiencias originales en que se ganaron las primeras determinaciones del ser, directivas en adelante».

Cientifismo marxista

Los grandes padres del Marxismo siempre han abrigado la pretensióri. de identificar su propia ideología con la ciencia. No se resignan a reconocer que su ideología es una más entre las muchas que se dieron en la historia de la Humanidad. Su ideología es, para ellos y sus fieles creyentes, algo más estable, algo más objetivo, que una simple ideología. Para ellos es ciencia. Pero ni siquiera se conforman con identificarla con una de las muchas ramas que hoy tiene la ciencia; con la Sociología, por ejemplo. Su ideología es mucho más; es la ciencia reina, fundamento y modelo de toda otra ciencia.

Cuestiones de Ética Profesional

Son muy cuantiosos e importantes los actuales avances de la Medicina, tanto en el orden de los conocimientos como en el de las técnicas. Este progreso se da también en la Farmacología. No es nada extraño, porque, por coincidir ambas ciencias en su finalidad última, la salud de la persona humana, su historia ha ido siempre paralela.

Lógica y Ontología en la Epistemología de Mauricio Beuchot

Me corresponde emprender el estudio de la obra de un filósofo de trayectoria netamente tomista quien, a pesar de su juventud (n. en 1950), ha publicado ya mucho. Resultaría prolijo enumerar aquí sus numerosos trabajos de filólogo y de filósofo; bastará mencionar las traducciones de San Alberto Magno, Santo Tomás de Aquino, Tomás de Mercado, Juan de Santo Tomás, Pedro Hispano, Blaise Pascal, Leibniz, etc., o los trabajos sobre dominicos novohispanos, Francisco de Araujo, Alonso de la Vera Cruz y escolásticos españoles postmedievales para apreciar y agradecer a un tiempo su interés por un pasado común difícilmente catalogable como exclusivamente mexicano o español.

En torno al pluralismo político y cultural

José María García Escudero tiene una frase -síntesis de todo un extenso excurso sobre la historia española contemporánea- en la que afronta ejemplarmente el problema de gobernar a una sociedad irreductiblemente dividida. Dos son las maneras -dice- de intentar resolverlo: «La primera, aceptar como un hecho la división de la sociedad y procurar restituir a ésta la unidad moral perdida mediante la acción de un Poder que no se proclama neutral en las contiendas ideológicas de sus súbditos cuando afectan a los fundamentos de la convivencia. La segunda ( … ) consiste en ignorarlo; desconocer que toda política es, en su entraña, dogma; rehuir el cortar y decidir y escoger unos principios tan vaporosos que bajo ellos quepan tirios y troyanos, rojos y blancos».

La axiología alemana y su influencia en la metafísica espiritualista de Antonio Caso

Es indudable que las creaciones filosóficas alemanas, sobre todo desde finales del siglo XIX, han ejercido poderosa atracción e influencia en los círculos filosóficos de Iberoamérica. La recepción de la filosofía alemana entre nosotros constituye, sin duda alguna, una parte importante de nuestra propia historia filosófica. De modo que no es ninguna exageración afirmar que la historia de la filosofía en Iberoamérica no puede ser escrita sin historiar la recepción de la filosofía alemana en nuestros países. El esclarecimiento cabal de nuestras formas de entender la filosofía exigiría por ello mismo, y con urgencia, investigar la historia de las relaciones filosóficas entre Alemania e Iberoamérica.

Los principales temas de la Teología Natural o Filosófica en Santo Tomás

Para Santo Tomás, como para la gran mayoría de los escolásticos, la filosofía era cristiana por ser sierva de la teología. No que siguiera sus métodos, sino que estaba subordinada y supeditada a ella. Se trataba de comprender racionalmente lo que fuera posible de ello dentro de los contenidos de la fe. Y no cualquier filosofía sirve para reflexionar sobre la Escritura, y aun cuando Santo Tomás eligió a Aristóteles, tuvo que rehacerlo en muchas cosas. No lo hizo por seguir una moda ni por mostrarse revolucionario frente al agustinismo tradicional, sino porque encontró que el aristotelismo servía mejor que otros a la verdad de la fe cristiana.

La actividad práctica

La clasificación de la actividad vital humana que Aristóteles realiza da como resultado tres clases de actividad, la contemplativa, la práctica y la poiética cuya diferencia más significativa se encuentra en las características de finalidad e interioridad de las acciones que les son propias. El orden práctico del comportamiento humano está constituido por dos clases de operaciones: el obrar, cuyo resultado son los actos o acciones, y el hacer, efecto del cual son las obras o producciones. Ambas actividades pertenecen al ámbito práctico, pero están claramente diferenciadas.

Aportaciones más significativas de Jaime Balmes

En el último número de «Espíritu», revista del Instituto Filosófico de Balmesiana, fundada en 1952 por el filósofo catalán Juan Roig Gironella, uno de los mejores conocedores de todo el pensamiento de Jaime Balmes, aparece -entre otros estudios dedicados a Santo Tomás, Tomás Moro, Bonald, Heidegger y Carlos Cardona- el excelente artículo «Superación balmesiana de los principios gnoseológicos cartesianos», del profesor de Madrid Dionisia Roca.

Sobre la actualidad de Jaime Balmes (1810-1848)

El dogma cartesiano de la unidad de la razón, postulado con el matematicismo, supone otro dogma -fundamental para el criticismo-, a saber: que sólo hay un objeto formal del intelecto y, en consecuencia, un sólo método. Sólo habría una manera correcta de pensar. A esta reducción se opuso Balmes con todas sus energías. Para que sólo hubiera una manera de pensar, objeta, debería haber tan sólo una clase de ser, una única verdad.

Filosofía de Iberoamérica

En la obra señera Vocación y estilo de México, el conocido filósofo Agustín Basave Fernández del Valle, declara: «Yo no creo que exista una filosofía específicamente mexicana -con problemas y soluciones del país, porque me parece que la filosofía es simplemente filosofía», aunque, claro está, «nuestra filosofía tenga su característico acento mexicano ». Análogamente hay que sostener, por idéntico motivo, que no existe la filosofía iberoamericana, como una de las especies de la filosofía; pero, es innegable, que en Iberoamérica se ha cultivado y, hoy en día, con un crecimiento progresivo, la filosofía.

Un pensador cristiano: Juan Roig Gironella (1912-1982)

Para empezar, desearía evocar mi amistad personal por Juan Roig Gironella, en ese intento, es suficiente apelar a mis recuerdos y abrir, por ejemplo, mis notas de viaje. Algunos días antes de mi primera visita a la Ciudad Condal, a finales de diciembre de 1953, mi malogrado colega tolosano, el padre jesuita Auguste Etcheverry, decano de la Facultad de Filosofía en el Instituto Católico de Toulouse, escritor muy conocido, entonces presidente de nuestra Sociedad Tolosana de Filosofía, me aconsejó, con su gentileza acostumbrada, tomar contacto en Barcelona con uno de sus más brillantes alumnos del «Scolasticat» jesuita de Vals (cerca de Le Puy en Velay), el R. P. Juan Roig Gironella, que estudió ahí diez años antes, a causa de la expulsión de los jesuitas de España.