El sacerdote en la novela moderna

Los hombres de cada época proyectan sobre los personajes de su literatura el conjunto ambiental de sus propias ideas entre las que se mueven. Sobreviene otra época, con un ambiente, y se encuentran arbitrarios e irreales los personajes de los años anteriores. En la época caballeresca del Amadís de Gaula se fingieron un mundo enteramente irreal del que hizo mofa Cervantes no sólo en el Quijote, sino ocasionalmente en otros sitios, como en sus Novelas Ejemplares. cuando dice de los pastores que no se llaman Amarilis, ni cantan dulcemente en los prados, sino que tienen nombres muy vulgares y cantan con voz ronca y desentonada.

Materialismo y Dialéctica

El materialismo Dialéctico es la clave de bóveda de todo el sistema marxista. En estas páginas presentamos una exposición suscinta de sus rasgo esenciales, partiendo de las enseñanzas de uno de sus representantes teóricos más conocidos en Latinoamérica : el ecuatoriano Manuel Agustín Aguirre.

La filosofía de lo concreto en Mauricio Blondel y Miguel de Unamuno

En un estudio consagrado a Bergson (titulado La filosofía abierta, número especial de los Cahiers du Rhóne sobre Bergson, 1943, Neuchatel, Ediciones de La Baconniere, página 88), Mauriee Blondel observa muy agudamente: «Au premier regard, une philosophie du concret et du mouvant semble, en effet, pouvoir se dire se garder toujours ouverte» (Salta a los ojos, que, una filosofía de lo concreto y de lo que se mueve (mouvant) parece poder justamente decirse y guardarse siempre abierta»).

Dar en el blanco

Había un cazador novel que nunca pudo cazar una liebre, y al hacérselo notar uno de sus camaradas contestó: «Estaré todo el día disparando en todas direcciones». Pero le replicaron: «Amigo mío, no está el negocio en disparar muchísimo, ni en muchísimos sentidos, sino en uno: dar en el blanco.

Leyes del Materialismo Dialéctico

En el artículo publicado en el número anterior de esta revista bajo el titulo «Materialismo y Dialéctica: analizábamos por separado las dos coordenadas de la filosofía marxista, según las enseñanzas de Manuel Agustin Aguirre, conocido teorizante del marxismo en Latinoamérica. La primera coordenada nos indicaba que toda realidad es material. La segunda nos recordaba el dinamismo esencial de todo lo existente como fruto de su contenido contradictorio. Sólo nos queda conjugar ambos elementos en una síntesis: analizar las leyes dialécticas por las que se rige la materia en su evolución inmanente: las leyes del materialismo dialéctico.

El último destino cósmico

Al tratar de la evolución cósmica, donde entran en juego los astros, nebulosas y materia difusa por los espacios, se suele insistir especialmente en las fases iniciales del proceso: tras de la descripción de esos elementos integrantes del universo y la demostración de las cifras proverbialmente llamadas astronómicas, se procura responder a la cuestión cosmológica fundamental: ¿de dónde vienen y cómo llegaron a ser lo que son?

Problemática teológica en el hombre libre

Creado el hombre a «imagen y semejanza de Dios», recibió desde el primer instante como cualidad esencial suya el don de la libertad. Aquel primer estado del hombre es llamado por los teólogos estado de justicia original porque en él todas las partes del ser humano estaban convenientemente subordinadas entre sí e integradas en la persona humana, y el mismo hombre de tal modo estaba sometido a Dios que le resultaba fácil usar de esta libertad y conservar la amistad con el Ser supremo, y así con la observancia de la ley moral alcanzar definitivamente su último fin.

Gozo de la Verdad

Con maravillosa penetración psicológica San Agustín escríbió entre las muchas páginas inmortales de sus Confesiones, una que lo es a título especial: aquella en que describe su «querer»,. que es un «querer y no querer», cuando el alma se ordena a sí misma algo, y no se obedece. Si manda, parece querer; si no obedece su propio mandato, manifiesta no querer: «Manda el alma que se mueva la mano y la rapidez es tanta, que apenas la ejecución se distingue del mandato. Y eso que el alma es el alma, y la mano es cuerpo. Manda el alma que quiera el alma; el alma es una misma y no obstante, no se hace. ¿De dónde nace este monstruo? ¿ Cuál es su causa? Manda que quiera; si no quisiera, no mandara; y no se cumple lo que manda».

El problema del tiempo

La dimensión temporal, como la espacial, son elementos básicos en la investigación de la naturaleza, cuyos fenómenos y procesos interesa conocer en su número, peso y medida; lo mismo en lo grande que en lo pequeño es importante determinar la duración de cada uno, y respecto de entidades individuales asignarles debidamente el principio, progreso y fin dentro de un marco adecuado de lo equivalente a un ,calendario o a un reloj: por tanto, conviene señalar unos a manera de jalones cronológicos fijos y seguros a que referir los tiempos y fechas parciales, que así podrán compararse entre sí y dar el cuadro ,completo.

Lo afectivo e efectivo

Cuentan de una gran empresa industrial que en cierta ocasión quería admitiese sus productos un cliente irascible y enemistado. No sabiendo los dirigentes de la empresa cómo ha1cerlo, le enviaron a un agente, aunque sin esperanza de éxito en su misión. Cuando he aquí que, al poco tiempo, vuelve triunfante el comisionado. Estupefacto, el gerente le preguntó: ¿Pero qué razones presentó usted para convencer a nuestro cliente? ¿Cómo pudo arreglárselas para explicarle algo más que ya no se lo hubiéramos explicado nosotros? El agente contestó sencillamente: Antes de visitar a nuestro cliente me enteré sobre qué era lo que más amaba, y me dijeron que su hijo. Pregunté entonces qué aficiones tenía su hijo, y me enteré de que hacía colección de sellos. Hablé largamente con el chico, intercambié sellos con él. Cuando su papá me identificó como el amigo de su hijo, coleccionista de sellos, fue él mismo quien me sugirió las circunstancias en que podría hallarse el arreglo. Y concluyó su relato: Antes que discutir razones, hay que ganar el afecto para que las puedan ver: lo afectivo es efectivo.

La apertura al ser, raíz del logro y de la inseguridad existencial

El rasgo más característico del viviente es su «teleología inmanente». Es decir, el viviente lejos de ser un mero agregado de elementos yuxtapuestos, es algo más que una suma; es una unidad, de perfección superior, por la cual así corno tiene su ser propio, así tiende a su término propio, para el cual se estructura a sí mismo, se defiende, se regenera, toma substancias ambientales integrándolas en su propia unidad superior.

El discurso de San Pablo en el Aerópago

Tal como lo pronunció San Pablo (no según él lo había planeado), su discurso fue puramente filosófico. Hasta entonces sus auditorios habían sido judíos o prosélitos, y tomaba como fundamento la Sagrada Escritura y los Profetas. Pero en Atenas no había sinagoga ni, por consiguiente, auditorio judío; se hallaba en un ambiente del todo pagano, por eso, cambia aquí su táctica acostumbrada y hubo de buscar otro punto de contado desde donde fuese posible un acceso a Cristo.

Sobre la Filosofía esencialista

Frecuentemente durante los últimos decenios, diversos autores, conocidos y apreciados dentro del marco de la Filosofía cristiana, impresionados tal vez por la popularidad y éxito que en el mundo intelectual adquiría la Filosofía de la Existencia, se han esforzado en vincular su propio sistema escolástico con el «existencialismo».

La evolución cristocéntrica de Teilhard de Chardin

El día 10 de abril de 1955, mientras las campanas de la catedral de New-York anunciaban la Pascua de Resurrección, en la que él había visto siempre un preludio de la última resurrección del universo, Pedro Teilhard de Chardin pasaba oscuramente del tiempo a la eternidad. Hoy se ha hecho un hombre famoso y es casi una moda hablar de él.

¿Ciencia o Técnica?

Existe desde no hace mucho un marcado antagonismo entre la ciencia pura y la ciencia aplicada, entre lo especulativo y lo práctico, en el terreno del saber, sobre todo en lo que se refiere a las ciencas de la naturaleza. Vivimos en la era electrónica la de inventos múltiples de notoria utilidad; pero como decía el presidente del Instituto Tecnológico de California, semejantes aplicaciones prácticas son el edificio visible, el que desde hace unos veinte años llama poderosamente la atención pública por su magnificencia y altura antes insospechadas : con el grave inconveniente de hacernos olvidar el cimiento sólido, aunque invisible, que lo sostiene y sin el cual no podría subsistir.