Kierkegaard, el heredero moderno de la mayéutica socrática
Autor:
Francesc Torralba Roselló
Localización:
Espíritu: cuadernos del Instituto Filosófico de Balmesiana, ISSN 0014-0716, Año 47, Nº. 117, 1998, págs. 55-69
Idioma:
Español
Introducción:
Kierkegaard se interesó de una forma particular por el arte de hablar, es decir, por la retórica. Este interés le condujo a la Retórica de Aristóteles, texto que leyó y estudió detenidamente. Se refiere a él desde 1842-1843 en una nota del Concepto de la ironía (Om Begrebet Ironie). En 1845 proyectó escribir alguna cosa sobre el arte de hablar bajo la influencia de la Retórica de Aristóteles, por medio del seudónimo Johannes de Silentio. En 1847 Kierkegaard reconoce la necesidad de realizar una obra científicamente rigurosa sobre el arte de hablar eclesiástico, en base a las tesis de la Retórica del Estagirita. Se convenció a sí mismo de la necesidad de inaugurar una nueva ciencia (Videnskab) sobre el arte de hablar cristiano, fundamentada en el modelo aristotélico. El danés concibió esa tarea como algo urgente, dado el estado penoso en que se hallaba la dogmática y la proliferación de errores en cuestiones religiosas.

