La intelección del principio de causalidad
Autor:
Juan A. García González
Localización:
Espíritu: cuadernos del Instituto Filosófico de Balmesiana, ISSN 0014-0716, Año 42, Nº. 108, 1993, págs. 171-175
Idioma:
Español
Introducción:
El principio de causalidad es formulado por Aristóteles, entre otros lugares, al final del cuarto capítulo del libro octavo de la Física: «todo lo movido es movido por algo». Sin embargo, el alcance de dicho principio en la ontología aristotélica es limitado; tiene valor sólo predicamental, por cuanto un ente causa el movimiento de otro ente. Si el ente es previo a su acción causal, y ésta a su vez anterior al movimiento, el principio mentado no puede trascender la división categorial del ente, que le antecede. A mi ver, este enfoque es razón del bagaje de conclusiones que el estagirita saca del susodicho principio, entre las que destaca la demostración de la existencia de Dios como causa primera del movimiento, Dios es el ente que causa, como causa final, el movimiento eterno de la primera esfera astral; primer motor inmóvil.
