La teoría de la evolución. Status quaestionis
Una reciente publicación sobre el origen del hombre tiene un título más bien provocativo: Hombres por casualidad. Poco tiempo antes había venido a la luz otro libro, con el título sólo aparentemente antitético al precedente: La especie elegida; y digo sólo
en apariencia porque la tesis del libro es exactamente la opuesta a la que se puede esperar al leer el título, pues se pretende hacer ver de nuevo que la evolución no tiene sentido, que no existe ningún finalismo en los procesos evolutivos, ni tampoco ningún proyecto que los oriente o guíe.